jueves, 18 de junio de 2009

El más contenido tiene su cara desatada, y el más bueno su cara bestial. Esa dualidad nos da volumen, no somos plano de una sola cara. Una de esas fuerzas ocultas va a ganar en algún momento, y cuando pase eso se va a definir quiénes somos de verdad. A veces en el acto de odiar amamos, y en el de rechazar deseamos, porque aunque no lo soportemos somos contradictorios. La contradicción nos mantiene vivos, nos hace avanzar. ¿Por qué entonces, si lo que mas desea una chica es ser amada, a veces logra todo lo contrario?, ¿Es posible que lo que impide encontrar el amor sea, justamente, nuestra búsqueda desesperada?, ¿Será posible que al estar tan ocupado en buscar, perdimos la capacidad de encontrar?