lunes, 25 de enero de 2010

Voy caminando de vuelta hacia vos, hoy este fuerte viento que sopla es para mi. Hoy cuanta gente hoy desconfía de vos sin embargo hoy te quiero más. Estoy tan cansado y acostumbrado a no esperar nada de vos, igual que ayer, no estoy igual que ayer me voy soñando esperando un milagro de vos, sin embargo hoy te quiero más.



Creo que es momento para otra bomba de humo y batirme en retirada, nuestra sociedad me perjudica, vos no sos un chico cualquiera, que ridículo es que pienses que todo es tuyo inclusive yo, todo eso tuyo puede ser pero esta noche es para los dos. Quizás fue la mañana en que vendados los dos descubrimos como eran las cosas y sin abrir los ojos nos teletransportamos a donde desearíamos estar. Entonces deshace el hechizo que me obliga a arrastrarme entre guinea y tu sabana nuestra sociedad no ayuda mucho mientras la pasas bien yo lucho...
Lo que me mata esta soledad es esperarte y que no vuelvas mas. Enloquecido, estoy sufriendo, es el veneno que quema dentro. Me desespera tu libertad, que es para mí la peor crueldad. Y si me cruzo con vos, en la locura de algún sueño me darás fuerza para seguir tan triste, cuando estoy despierto. Nunca imagine vivir así, la noche larga cae sobre mi, amanece helado mi corazón, no puedo mentirle más, nunca mas vendrás.
Todos nos vemos buscando bien o mal, una salida en el cielo, adentro llueve y parece que nunca va a parar y va a parar. Una sonrisa se ve reflejada en un papel y se te empañan los ojos con esas caras diciendo que todo va a estar bien y va a estar bien. No quiero quedarme sentado, no quiero volver a tu lado, creo me gusta así. Ya paso el tiempo y espero saber por que estando tan lejos no te quiero ver...

domingo, 24 de enero de 2010


La hacés muy bien, y aunque te hierva la sangre te encadenas para no llamar. ¿Cómo hacés? Conozco todos tus trucos, pero aún así me das que pensar. Te guardas el orgullo donde nadie pueda dudar de que lo tenés. Y así vas, sin perder el objetivo, pidiendo dos cuando querés tres. Ya estoy bien, ya me ordené en mi desorden, y aquellas voces no me hablan más. Por favor, mentime y dame la espalda, otra vez no quiero patinar. Y me esperás, más de la cuenta siendo siempre el que yo soñe. Y firme yo, me encierro en que es peor.